CARLOS CONTRERAS MALUJE: UN ANIVERSARIO QUE NO DEBEMOS OLVIDAR

Por Olimpia Riveros  – En Opinión – 6 de nov. de 2021

Son muchas las personas que han partido de nuestro entorno y que siempre quisiéramos recordar. Algunos recientes en el marco de la pandemia, otros lejanos ancestros a lo que tal vez no conocimos. Pero están los que cayeron en plena juventud, combatiendo la crueldad, la injusticia, la barbarie de una dictadura cívico militar que asoló por 17 años a nuestro país y cuyas huellas siguen oprimiéndonos en la negación de los derechos humanos más elementales.

La memoria hoy la centramos en uno de los nuestros, joven, penquista, de profesión químico farmacéutico, dirigente destacado de las juventudes comunistas de Chile. Padre de Pablo y María Adriana, que tenían 5 y 3 años a la fecha de su asesinato.

Porque no estamos hablando de la muerte en tanto proceso natural de la vida. Esa la entendemos al cabo de años de realización, de trabajo, de compartir, de soñar. Hablo de la muerte producto de un sistema bárbaro que entendió que para reprimir un pensamiento social distinto al que detentaban como poder, podían detener, torturar y matar.

Fueron muchas y muchos los que derramaron su sangre, llena de bríos, de ansias de justicia y libertad, de como decíamos en las calles, PAN, TRABAJO, JUSTICIA Y LIBERTAD.

Con Carlos Contreras Maluje los agentes del Estado se ensañaron. Figura pública reconocida en Concepción por su gestión de dirigente estudiantil durante el proceso de Reforma Universitaria y por su rol como Regidor del Municipio de Concepción. Para la comunidad penquista Carlos era un joven conocido y por tanto expuesto a la represión salvaje desatada por los golpistas. De estatura alta, de gran melena, con su abrigo negro a la usanza de la época llegaba a las poblaciones, a las casas humildes, con sencillez y alegría. De buen carácter y acogedor, Carlos siempre inspiraba confianza. Él respondió a ella con su apoyo irrestricto a las luchas sociales y tomas de terreno en ese Concepción esperanzado en más justicia.

Después del 11 de septiembre de 1973 esas prácticas solidarias tuvieron que cesar. Las medidas de seguridad aumentaron al nivel de dejar de circular públicamente, y pasó a lo que llamamos la clandestinidad. En ese momento familias amigas le brindaron refugio, y colaboraron con su traslado a Santiago para continuar en la lucha.

El 3 de noviembre de 1976, ya en Santiago, en calle Nataniel un joven se lanza a la calle escapando de sus captores que lo habían detenido y torturado el día anterior. Valiéndose de una información que al parecer manejaban los agentes aceptó que lo sacaran custodiado al punto donde se encontraría con un contacto. Y allí, al caer atropellado en la huida grita su nombre y pide se le avise a la Farmacia Maluje de Concepción. Numerosos testimonios dan cuenta de estos hechos, y lo transforman en un símbolo de como la vida no era respetada y de los extremos de la crueldad del régimen dictatorial de Pinochet.

Todo Chile se conmovió con la noticia. Radio Cooperativa informaba de un hombre de 29 años que se lanzó a la calle gritando que estaba detenido. «ME LLAMO CARLOS CONTRERAS MALUJE, AVISEN A MI FAMILIA EN CONCEPCI”N».

La familia Contreras Maluje, ampliamente reconocida en Concepción, integrada por el brillante abogado Luis Egidio Contreras y la farmacéutica María Maluje, hicieron su razón de vida obtener la libertad de su hijo.

Pero el operativo de muerte se consumó muy rápido. Luego de lanzarse a la calle, y según testimonio de carabineros presente, miembros del Comando Conjunto les habían arrebatado a un mal herido Carlos, para posteriormente trasladarlo nuevamente al centro de torturas La Firma, esta vez en el vehículo del Director de Inteligencia, lugar donde finalmente es asesinado.

Este crimen fue muestra fehaciente de que la tortura y el asesinato reinaban en el país, haciendo indesmentibles los crímenes del régimen y de sus cómplices civiles. Resulta incomprensible en pleno 2021 cómo aún se les da cabida a voces negacionistas que pretenden desmarcarse de los crímenes de la dictadura y perpetuar la impunidad que trajo consigo la democracia pactada.

Por eso, por el rescate de la figura de Carlos Contreras, pero también por honrar la memoria de todo un pueblo, es que le recordamos cada 3 de noviembre.

Espero que esta columna sirva para que las nuevas generaciones reconozcan su historia y se reconozcan en ella. Para que recojamos sus ideales y los llevemos junto a los nuestros. Para que nada ni nadie sea olvidado.

Honor y gloria a Carlos Contreras Maluje.

Concepción, 03 de noviembre de 2021

Olimpia Riveros Ravelo.