ADMINISTRADORA PÚBLICA DE LA FAE–USACH SERÁ LA PRÓXIMA MINISTRA DEL TRABAJO Y PREVISIÓN SOCIAL DEL GOBIERNO DE GABRIEL BORIC

POR Valentina del Campo Escárate – 24 DE enero 2022 – USACH AL DIA

Jeannette Jara lideró en 1997 la Federación de Estudiantes de la Universidad de Santiago. Es también egresada del Magíster en Gerencia y Políticas Públicas de nuestro Plantel. Se desempeñó en el Servicio de Impuestos Internos (SII) y fue dirigenta sindical, ocasión en que acercó su vínculo con la ANEF. Fue subsecretaria de Previsión Social y actualmente se desempeña en la Municipalidad de Santiago como administradora municipal.

«Estamos muy contentos que una egresada tan destacada haya sido considerada para formar parte del nuevo gabinete presidencial. Sin duda es un reconocimiento a su destacada trayectoria profesional. Confiamos en que se desempeñará al más alto nivel”, señaló el decano de la FAE.

El pasado viernes 21 de enero, el presidente electo de la República, Gabriel Boric, dio a conocer a los y las integrantes de su primer gabinete. En el Ministerio del Trabajo y Previsión Social fue designada Jeannette Jara, administradora pública por la Facultad de Administración y Economía de la Usach, abogada por la U. Central y egresada del Magíster en Gerencia y Políticas Públicas de la FAE.

Vinculada a la docencia, en el lugar que define como su casa- la FAE Usach-, Jeannette Jara señaló en una entrevista con nuestro Plantel que siente un gran afecto por la comunidad universitaria, por sus trabajadores, estudiantes y académicos, pero además por su historia, por haber estado siempre al servicio de la educación pública y del desarrollo del país. “Concuerdo plenamente con aquella frase: El profesional no nace, el profesional se hace, y eso te lo da el Plantel, no solo su formación académica, sus relaciones interpersonales, su formación cultural y propedéutica más allá del ámbito de los ramos que haces. Es un bello ejercicio de vida pertenecer a la Universidad de Santiago”.

El decano de la Facultad de Administración y Economía de la Usach, Dr. Cristian Muñoz, felicitó a Jeannette Jara, e indicó que “estamos muy contentos que una egresada tan destacada haya sido considerada para formar parte del nuevo gabinete presidencial. Sin duda es un reconocimiento a su destacada trayectoria profesional. Confiamos en que se desempeñará al más alto nivel”. 

El director del Departamento de Gestión y Políticas Públicas, Dr. Mario Radrigán, se sumó a las felicitaciones para la nueva ministra del Trabajo y Previsión Social. Ha sido una profesora y colaboradora permanente en la carrera de Administración Pública, en distintos cursos vinculados al sistema de pensiones y también al derecho administrativo. Así que deseamos el mayor de los éxitos a quien nos llena de orgullo al integrarse al primer gabinete del presidente Boric”.

La jefa de carrera de Administración Pública, Leticia Araya, también felicitó el reciente nombramiento de la académica y colaboradora de la FAE. “Jeannette Jara encarna vivamente el perfil que perseguimos establecer como impronta a nuestros estudiantes: sensibilidad pública, valores sociales y orientación al servicio de los intereses generales de la ciudadanía. Confiamos plenamente en las orientaciones de gestión que impulsará en el Ministerio y estamos seguros que sabrá afrontar los grandes desafíos que esa cartera tiene, considerando las restricciones presupuestarias y la contingencia sanitaria que afecta al país, tanto social como económicamente, que condicionarán el diseño y la materialización de las políticas públicas que se orientarán a atender las múltiples demandas ciudadanas actuales”, puntualizó.

Araya, agregó que “lo anterior es especialmente crucial, debido a que la ciudadanía ha manifestado claramente su opción por la introducción de profundos cambios en las políticas públicas, todo lo cual demanda una administración pública de calidad, que genere valor público y capacidad de respuesta, mejorar sus procedimientos e internalizar las experiencias acumuladas, de manera que sus labores logren plasmar las nuevas decisiones políticas con sus resultados, para mayor beneficio de todos los ciudadanos dentro del marco de una democracia efectivamente participativa”.

Trayectoria

En 1989, Jeannette Jara comenzó su formación política, al integrarse a las Juventudes Comunistas de Chile, donde militó por diez años hasta ingresar al Partido Comunista en 1999, integrando su Comité Central. En calidad de dirigenta estudiantil llegó a ser presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Santiago (Feusach) en 1997.

 Tras titularse como administradora pública, ingresó al Servicio de Impuestos Internos (SII), donde fue dirigenta sindical de la «Asociación de Fiscalizadores del SII» (AFIICH).

Durante la segunda administración de Michelle Bachelet, ejerció como jefa de gabinete en el Ministerio de Desarrollo Social, dirigido entonces por el psicólogo y actual constituyente Marcos Barraza. También fue fiscalizadora tributaria del Servicio de Impuestos Internos.

Asumió la titularidad de la Subsecretaría de Previsión Social en 2016 —en reemplazo de la abogada Julia Urquieta— ejerciendo hasta el final del segundo gobierno de Michelle Bachelet en marzo de 2018.

Es también abogada, profesión que ha alternado con clases que realiza como docente en la Universidad de Santiago, además de candidata a magíster en gerencia pública, por nuestra Casa de Estudios. 

Desde julio de 2021 se desempeña como administradora municipal de Santiago, bajo la gestión de la alcaldesa de esa comuna, Irací Hassler.

Autor: Valentina del Campo Escárate

Fotografía: Cedida

Tags: Egresados FAE

GENTILEZA DE USACH AL DIA

UN SALUDO CANTADO MAMI INES

Un saludo cantado , a nuestra querida Mami Ines Erazo, por los 104 años , en el dia de su cumpleaños ,  por Fernando Yañez Betancourt, alias el Bolo , ex estudiante de la Escuela de Artes y Oficios, quien ha dedicado su vida al canto campesino, siendo hoy considerados como uno de los mejores payadores del pais .. Grande Bolo, amigo y compañero

CORPORACION SOLIDARIA UTE-USACH

UNA MUJER DIGNA DE IMITARSE… HAY POCAS COMO ELLA

Un 21 de Enero , hace 104 años, nació Inés Erazo , , mujer luchadora desde su juventud, por los derechos de la mujeres en este país, activa participante por el derecho a voto, ingreso a las juventudes comunistas siendo muy joven, conoció a su esposo , Enrique Kirberg , ex rector de la Universidad Técnica del Estado, apoyo el movimiento femenino, hasta que en 1932 lograron el voto de las Mujeres en las elecciones municipales y en 1952 en las elecciones presidenciales… …junto a otras grandes luchadoras , como Elena Cafarena, siendo esto solo un botón de su gran actividad.

Una vida llena de grandes acciones, no pudo seguir estudiando, el patriarcado de la época, lo impedía, pero eso no fue motivo de organizar a las mujeres, en busca de lograr la participación femenina en la sociedad.

Hoy la recordamos a ella, a la mujer, a la compañera, a la luchadora, preside la agrupación de mujeres democráticas y siempre dispuesta a entregar su apoyo solidario…

Nosotros, los de la UTE, la recordamos con cariño y admiración, estuvo el 11 de septiembre en la UTE, acompañando a su marido, peleo por su liberación, lo acompaño al exilio, y retorno a seguir participando en la caída de la dictadura y por un Chile mejor,

Querida Mami Inés, somos tus hijos, los hijos de Kirberg, y te saludamos con todas nuestras banderas en alto. Te deseamos un Feliz cumpleaños, y que te cuides mucho, tenemos mucho que aprender de Usted todavía. Un abrazo con mucho cariño, y fraterno de la Corporación Solidaria UTE-USACH

ALEJANDRA PLACENCIA, PROFESORA DE ESTADO EN FILOSOFÍA Y DIPUTADA ELECTA POR EL DISTRITO 10: “LA USACH ES MI ALMA MÁTER”

Usach al dia  –  15 de Enero 2022

Expresidenta de la Feusach el año 2000 y exdirigenta de los profesores de Ñuñoa como también concejal de la comuna, Alejandra Placencia, refuerza su vínculo con nuestro Plantel (que nunca ha perdido) y nos comenta el foco principal de su gestión que se orientará a mejorar el sistema de educación público.

«La Universidad de Santiago es mi alma máter porque da cuenta de cómo se ha construido con hijos e hijas de trabajadores y trabajadoras a partir de la exUTE, con una historia que la ubica en un sitial importante en la historia de Chile y, que se creó para ser parte de un modelo de desarrollo nacional que todavía permanece. Ese es el rol que los planteles deben recuperar», aseguró la Diputada electa.

El 11 de marzo de este año, Alejandra Placencia asumirá sus nuevas funciones como diputada de la República por el Distrito 10, pero su interés por el tema social surge mucho tiempo antes. Es profesora de Estado en Filosofía de la Universidad de Santiago de Chile y al momento de postular a esta carrera, tras rendir la Prueba de Aptitud Académica, no tuvo dudas al elegir cuál sería su alma máter.

“Una de las cosas que me preocupé fue de conocer la orientación de la Usach en general, no solo la carrera. El hecho que haya tenido toda una historia en función de aportar al desarrollo del país y con un sentido social muy marcado, para mí fue muy importante”, recuerda.

¿Qué otra razón tuvo para elegir a la Universidad de Santiago como su alma mater?

_Estudiar pedagogía en Filosofía en la Facultad de Humanidades de la Usach es distinto a hacerlo en la Universidad Católica, por ejemplo, ya que esta última tiene un perfil religioso muy marcado que hace que la definición de la malla curricular tuviera una intención que era diferente a la que yo prefería. En cambio, acá en la Usach había un sentido más científico, por supuesto que laica y que te permitía conocer otras cosas que no constituían un sesgo importante. Se notaba que había una matriz de pensamiento que era mucho más afín a lo que yo buscaba.

Alejandra ingresa en 1997 a la Facultad de Humanidades. Entre 1999 y 2000, es dirigenta de la Federación de Estudiantes de nuestro Plantel, y resulta electa como presidenta de la organización.

¿Cuáles eran los temas que a ustedes les interesaba reivindicar en aquellos años?

_Terminé mi carrera no en cinco, sino que en seis años. Me atrasé, pero fue un año ganado porque estuve al frente de la organización estudiantil. Vivir la vida universitaria te permite conocer a gente de otras carreras y todas tenían centro de alumnos, estaban muy bien organizados. La Federación era un actor social importante sobre lo que pasaba al interior de la Universidad.  Todos éramos parte de hacer política universitaria. Resistimos a las políticas privatizadoras de los gobiernos de la época que insistían en seguir estimulando el autofinanciamiento, quitándole a las casas de estudios superiores el rol público de su origen; luchábamos por el acceso a la educación como un derecho y que los estudiantes no abandonaran sus carreras por no tener como pagarlas.

Siempre estaban presente los ideales de una nueva sociedad para el país, pero me imagino que también hubo espacio para temas de gobierno interno universitario, ¿no?

En ese periodo se hizo el plebiscito del claustro universitario que fue muy importante porque discutíamos el Estatuto Orgánico que venía de la dictadura. Se hizo todo un proceso de claustro triestamental donde todos por igual expresamos nuestra opinión en el año 96 y 97. Después en 1999 fue el plebiscito.

Alejandra Placencia ejerció como Profesora de Estado en Filosofía durante 13 años. En 2007 fue electa Presidenta del Consejo Comunal Ñuñoa del Colegio de Profesores y como fundadora del Sindicato de Trabajadores de la Educación de Ñuñoa, además, participó activamente en el movimiento social por una educación pública de calidad y gratuita para todos y todas. Además, fue concejal por la misma comuna.

Hoy como diputada electa, ¿cuáles son las prioridades que vislumbra como legisladora en los 4 años que estará en el Parlamento?

_Educación sin lugar a dudas.  He tenido un desarrollo en esa área desde que ingresé a la Universidad de Santiago a partir de mi rol como expresidenta de la Federación de Estudiantes, después como profesora en escuelas públicas; en mi labor como dirigenta sindical de los trabajadores de la educación y del Colegio de Profesores. Esa trayectoria me hace tener una mirada de cómo debe ser el sistema de educación público. Desde allí puedo aportar, sin dejar de lado el tema del derecho a la vivienda. Resolver asimismo la problemática social que tiene que ver con la seguridad y género, son temas también muy relevantes para mí.

Desde esa mirada, ¿cómo definiría usted el sello que entrega la Usach a sus egresados?

_Es el sello de tener una educación que se vuelve integral en la medida que vivimos intensamente la vida universitaria, aprendiendo de realidades que no tienen que ver solo con la propia, sino que mirar como aportar desde la formación y de las experiencias vividas al rol a tener en el desarrollo del país con una mirada social, diversa, amplia, inclusiva, democrática. Cuando uno se encuentra con estudiantes de la Usach en el ámbito social, laboral o político fuera ya del Plantel, hay una identidad que se reconoce, se crean vínculos muy marcados que hacen que uno diga que lo aprendió en la Universidad y que fue parte de la formación brindada, no solo en el aula, sino también en el propio Campus. La Universidad de Santiago es mi alma máter porque da cuenta de cómo se ha construido con hijos e hijas de trabajadores y trabajadoras a partir de la exUTE, con una historia que la ubica en un sitial importante en la historia de Chile y, que se creó para ser parte de un modelo de desarrollo nacional que todavía permanece. Ese es el rol que los planteles deben recuperar.

GENTILEZA DE USACH AL DIA

Autor: José Flores – Fotografía: Cedida – Tags: Soy Usach

RECORDANDO A MICHELLE PEÑA HERREROS –

Por Luis Cifuentes Seves – CRONICA DIGITAL

Estas líneas están dedicadas a homenajear a mi querida amiga Michelle Peña, alumna de ingeniería eléctrica de la Universidad Técnica del Estado (UTE), destacada militante socialista y dirigente estudiantil, detenida desaparecida, con ocho meses de embarazo, desde junio de 1975.

Michelle Marguerite Peña Herreros nació el 26 de julio de 1947 en Toulouse, Francia. Hija de una exiliada española de la guerra civil, tenía las nacionalidades francesa y española. Fue inscrita como hija de sus abuelos Gabriel Peña y Micaela Herreros. Su madre, Gregoria Peña Herreros, tenía 15 años a la fecha de su embarazo. Su padre, Roger Icart, era dos años mayor, hijo de una familia francesa acomodada. Dado que ambos eran menores de edad, la familia Icart se opuso a que se casaran. Gregoria y Roger vivían en el pueblo de Lezat sur Leze y la joven se mudó a Toulouse, donde nació su hija.

Michelle creció creyendo que su madre era su hermana mayor. Llegó a Chile en 1951 y recién a los cinco años de edad le fue revelada la verdad de su origen. Su infancia y adolescencia transcurrieron en un círculo de refugiados españoles que hablaban de la guerra civil (1936-1939) y entonaban las canciones de la República, que ella aprendió y cantaba con entusiasmo.

Su enseñanza básica la hizo en una escuela pública y la media, en el Liceo de Niñas No. 1, Javiera Carrera, donde fue activa en la organización estudiantil, como dirigenta de curso y organizadora de la primera convención de estudiantes para crear los estatutos del Centro de Alumnas. Participó también en la organización del primer Festival de la Canción del Liceo. En este periodo se hizo amiga muy cercana de Patricia Abarzúa y Aileen Griffith, quienes compartían su entusiasmo.

En 1967 ingresó a la Universidad Técnica del Estado (UTE), Sede Antofagasta, a estudiar ingeniería eléctrica. Al año siguiente se trasladó a Santiago a continuar estudios en la misma carrera.

Militó en la Juventud Socialista (JS), donde de inmediato se destacó. En las palabras de su madre, Michelle era “alegre, inteligente, especialmente hábil y rápida para las matemáticas… pero prefería leer, escuchar música y tocar guitarra”. Era “alta, fornida, de tez blanca, ojos muy grandes de color café, expresivos y de mirada firme, la nariz respingona. Hablaba con sus manos y con sus gestos, era muy discutidora y no se quedaba callada frente a las injusticias sociales”.

Como consecuencia de estas virtudes y de manera inusual, a fines de su primer año de estudios en Santiago fue designada candidata a delegada estudiantil ante el Honorable Consejo Universitario de la UTE en representación de los estudiantes de Ingeniería de Ejecución de las nueve Sedes universitarias: Antofagasta, Copiapó, La Serena, Santiago, Talca, Concepción, Temuco, Valdivia y Punta Arenas.

El movimiento por la Reforma Universitaria había tenido grandes avances en la UTE: en octubre de 1967 se había constituido una Comisión de Reforma con participación estudiantil, la primera en Chile, y en agosto de 1968 habíamos elegido rector, en claustro pleno de profesores y estudiantes, a don Enrique Kirberg, militante comunista y candidato de la Reforma.

Fue en estas circunstancias que conocí a Michelle, dado que yo fui su contendor, en representación de las Juventudes Comunistas (JJCC, la Jota), en esas elecciones. Yo la ubicaba de vista, así como a su amiga de liceo, Patricia Abarzúa. Paty era también militante de la JS y había ingresado a la UTE en 1967. Hacia fines de 1968 entablé un contacto más cercano con ambas.

En algún momento, Michelle se acercó a mí con una pregunta: “No conozco las Sedes provinciales. ¿Tú las conoces?”. Como dirigente de la Jota en la UTE, me había correspondido visitar la mayoría de las Sedes y estaba enterado del avance de la Reforma en cada una de ellas.

Ofrecí entonces entregarle esta información, lo que ella acogió con agrado. Nos fuimos a una de las salas de estudio de la Escuela de Ingenieros Industriales y allí le compartí mi mirada de la situación sedé por sede. Nos juntamos dos veces. Michelle anotaba todo lo que yo le contaba y hacía muy buenas preguntas. De vez en cuando intercambiábamos bromas. Desde entonces se forjó una amistad muy sincera y de gran afecto.

A los pocos días, fue a buscarme al departamento donde yo estudiaba y, con una luminosa sonrisa, dijo: “¿Sería mucha frescura proponerte que fuéramos juntos Sede por Sede presentando nuestras candidaturas ante los estudiantes?”.

Su propuesta me sorprendió como una gran demostración de confianza, pero debí responderle: “Me encantaría hacer lo que propones, pero hay un problema: yo no voy a hacer campaña. En la mayoría de las Sedes me conocen y en otras, la Jota hará el trabajo de dar a conocer mi postulación por medio de carteles y otros medios”.

Michelle pareció asombrada ante mi respuesta, pero la aceptó sin problema. Pues bien, la elección se realizó.  En Santiago, donde era muy valorada, obtuvo una alta votación, pero no ocurrió lo mismo en las sedes provinciales. Fue la primera en felicitarme por mi victoria y nuestra amistad quedó bien asentada. De allí en adelante nos saludábamos de abrazo y beso en la mejilla y conversábamos cariñosamente cada vez que nos encontrábamos en los interminables corredores y antiguos vericuetos del campus de la UTE.

En 1969 tuvo lugar un gran acontecimiento estudiantil: el 7º Congreso de la Federación de Estudiantes de la UTE (FEUT), realizado en la Sede de Antofagasta, en el que participaron 2 mil estudiantes provenientes de todas las sedes. Fue una cruzada masiva por discutir la problemática más trascendente a nivel universitario, nacional y mundial, enriquecida por una ocupación cultural de la ciudad de Antofagasta en la que el estudiantado de la UTE presentó sus conjuntos musicales, de teatro, de danza, circos estudiantiles, brigadas muralistas, etc. y donde fuimos acogidos por el alcalde de la ciudad, Germán Miric.

Michelle y yo fuimos delegados al congreso y, como se sabía que éramos amigos, se nos encargó el trabajo de “coordinar” acciones entre las juventudes socialista y comunista a objeto de minimizar los problemas que a veces surgían entre ambas organizaciones.

Si bien estaba claro que la unidad de la izquierda y la posible conquista de un gobierno popular (que se conseguiría al año siguiente con la candidatura de Allende) tenían como columna vertebral a la unidad socialista-comunista, entre ambas organizaciones juveniles existía una rivalidad que de tanto en tanto adquiría toques de sectarismo de ambas partes.

No recuerdo hasta qué punto la “coordinación” tuvo carácter oficial, pero Michelle y yo la cumplimos religiosamente y nos reuníamos a diario a conversar acerca de problemas que surgían en las comisiones y a proponer medidas para resolverlos. Nunca vi en ella actitudes sectarias.

Al año siguiente (1970), Michelle encabezó un esfuerzo por conseguir que la JS conquistara la presidencia del Centro de Alumnos del Grado Oficios (enseñanza media técnica dependiente de la UTE), que culminó exitosamente cuando el militante socialista Juan Carlos Ruiz se impuso a Hugo Munizaga, candidato de las JJCC. Después del golpe de Estado, ambos dirigentes fueron presos políticos en el campo de concentración de Chacabuco.

En 1969 me convertí en profesor a jornada completa de la UTE, lo que incidió en que comencé a ver a Michelle con menor frecuencia y, desde fines de 1970, perdí todo contacto con ella. Esto se debió tanto a mi nueva dedicación profesional como al hecho de que ella comenzó a emplear una mayor fracción de su tiempo en actividades extra universitarias. Durante sus años de estudiante, Michelle trabajó en el Instituto Chileno-Vietnamita de Cultura y en el chileno-Checoeslovaco de Cultura y también apoyando al sindicato de Mademsa y como secretaria del interventor de Cristalerías Chile. Su dedicación política y laboral hizo que no le fuera posible finalizar sus estudios en la UTE.

En marzo de 1973, Michelle y sus amigas Patricia Abarzúa y Marisol Bravo, todas militantes socialistas, emprendieron un viaje de vacaciones al Norte de Chile, que dejó muchas anécdotas, disfrutaron a plenitud y que marcó una suerte de despedida a la normalidad de las vidas de las tres jóvenes, que pocos meses después se vería profundamente alterada por el golpe de Estado.

El 11 de septiembre del 73, Michelle estuvo en su trabajo en Cristalerías Chile. En los meses que siguieron, ya desatada la salvaje represión dictatorial, algunos de sus cercanos le advirtieron que, en su condición de activista reconocida, corría peligro de muerte y le propusieron que aprovechara sus nacionalidades francesa y española para exiliarse en Europa. Ella se negó, aduciendo que la dictadura era tan aberrante que no podía durar mucho tiempo.

A partir de febrero de 1974, Michelle inició un periplo de supervivencia en la clandestinidad. Vivió en varias casas de seguridad con distintas personas, sin que yo haya podido establecer a ciencia cierta los tiempos, la secuencia ni otros detalles.

Casa en calle Nueva Uno, Paradero 24 de la Gran Avenida que pertenecía a una tía de Michelle. Allí ella habría conocido al dirigente socialista Ricardo Lagos Salinas, cuya familia se había exiliado en Alemania. Compartieron esa casa con Patricia Abarzúa, Marisol Bravo y Carlos Lorca durante cerca de un año. Lagos Salinas y Carlos Lorca eran altos dirigentes del PS.

Departamento en la Villa Olímpica, junto a Lagos Salinas, durante dos meses.

Pensión en Tocornal 557 junto a Lagos Salinas.

Casa en calle Santa Laura, Plaza Chacabuco, de un hermano de Paty Abarzúa. Michelle estuvo varias veces en esta casa.

Casa de Aileen Griffith (Luis Zegers 772, Las Condes), con Lagos Salinas. Para entonces, Michelle ya tenía un embarazo avanzado (1975).

Casa en Tiros 122, Villa Japón (Las Rejas), donde Michelle habría sido detenida en junio de 1975.

Diversos testimonios sugieren que la persona que cuidó de la seguridad de Michelle en el periodo previo a su detención fue Juan Carlos Ruiz, quien se encargó de encontrarle casas de seguridad y también de conseguirle transporte de un sitio a otro.

Posteriormente, la madre de Michelle, Gregoria, declaró que su casa había sido vigilada desde 1974 por agentes de civil buscando a su hija. Poco antes de la detención de Michelle, su madre se reunió con ella en el Drugstore de Providencia, advirtiendo su avanzado estado de embarazo. Durante ese encuentro, la presionó para que se asilara en la embajada de Francia, pero Michelle se negó. En junio del 75, Gregoria recibió una llamada anónima diciéndole “tu hija ya cayó”. Se supone que esta comunicación provino de agentes del Estado.

El 22 de junio, Juan Carlos Ruiz, llorando, contó a Marisol Bravo que había ido a la casa de Villa Japón y había encontrado todo destrozado, señal de que Michelle, y tal vez otras personas, habían sido detenidas. Marisol llamó a Gregoria esa noche, dándole la noticia.

Por recuentos de testigos se sabe que Lagos Salinas y Michelle fueron llevados a Villa Grimaldi y torturados. Gregoria recibió información de que su hija había sido ingresada en el Hospital Militar y que le pedía ropa y libros. Luego le comunicaron que había sido trasladada al Hospital de la Fuerza Aérea, que contaba con una Maternidad; también mencionaron la Clínica Santa Lucía.

Una persona, que se supone era enfermera del Hospital Militar, llamó a Gregoria para decirle que el hijo de Michelle había nacido y era hombre. Otra versión se originó en una militante del MIR, quien declaró que, a comienzos de julio de 1975, vio en Villa Grimaldi a Michelle, quien entre sollozos le habría contado que el hijo que esperaba había muerto a causa de las torturas sufridas.

Gregoria, familiares y amigos iniciaron el doloroso camino de múltiples gestiones y trámites legales procurando dar con el paradero de Michelle y, después, para identificar a sus torturadores y victimarios y exigir justicia. Cabe destacar que cuando Augusto Pinochet fue detenido en Londres, una de las víctimas incluidas en la orden de detención del juez Garzón fue Michelle, quien aparecía como ciudadana francesa.

El Partido Socialista ha honrado de diversas maneras su memoria y también sus compañeros de la UTE.

Querida Michelle: guardaré por siempre tu recuerdo y me cabe el grande y emocionado honor de haber conocido tu amistad y tu afecto. Quisiera abrazarte con todo el cariño y admiración que sentí y siento por ti. Que estas líneas contribuyan modestamente a atesorar la memoria de tu vida fulgurante.

Agradecimientos: A Patricia Abarzúa, Marisol Bravo y Aileen Griffith por sus aportes a este artículo. Cualquier error u omisión es de mi exclusiva responsabilidad.

Santiago de Chile, 7 de enero 2022

Crónica Digital

CON LA ESPERANZA QUE EL 2022 SERA UN GRAN AÑO

VAMOS QUE SE PUEDE, Y TENDRÁ QUE SER HERMOSO

Ha terminado un año, difícil, pandémico, conflictivo, pero que culmina, con un gran logro, muy expectante, el triunfo de Gabriel Boric, “la esperanza derrotó al miedo”.

Tenemos mucho que hacer, en el próximo año, cada uno desde donde pueda, en su casa, en su familia, en su barrio, en su trabajo, habrá que estar muy atentos a lo que viene, el camino de derrotar al fascismo emergente del candidato de la derecha, el programa de gobierno de la izquierda tuvo cambios, no estamos en contra, sí preocupados, ¿qué tanto dejaremos para más adelante, de transformaciones reales y estructurales de nuestro País?

Creemos que habrá que poner prioridad, a la salud, a la educación, a las pensiones, a los salarios dignos para transitar a este Chile en algo mejor. Habrá otras propuestas, que se postergarán, esperamos que, por un tiempo menor, pero, que no se pueden dejar de lado, son parte de las demandas que se levantaron por los chilenos, en las grandes movilizaciones del 2019.

Queremos desear a todas nuestras familias de la corporación Solidaria UTE-USACH, los mejores deseos de que el año 2022, se entreabran las grandes alamedas, para que comience a “transitar el hombre digno “.

Éxitos en vuestras vidas personales, que sigan avanzando en cumplir sus objetivos, que la salud los acompañe, que la familia permanezca unida, que no falte el trabajo, para los que tienen, en fin, que se cumplan todos los mejores deseos en este 2022 que comienza

CORPORACION SOLIDARIA UTE-USACH

LA HISTORIA DE INÉS ERAZO, UNA DE LAS MUJERES QUE LUCHÓ POR EL VOTO FEMENINO EN CHILE

María José Blanco – Diciembre 19, 2021 – FORBES CHILE

A poco de llegar a los 104 años, Inés cuenta a Forbes su visión del actual contexto político y social

De las 36 elecciones presidenciales que se habían llevado a cabo en la historia de Chile, las mujeres han podido votar legalmente en sólo 15 oportunidades -16 si se considera la de esta jornada-.

La primera vez que una pudo votar en elecciones presidenciales fue en 1949, cuando salió electo Carlos Ibáñez de Campo. Sin embargo, la pelea por adquirir ese derecho fundamental comenzó mucho antes, y tomó fuerza a inicios de la década de los 20.

Esta es la historia de Inés Erazo de Kirberg, una mujer nacida en 1918 que estuvo entre las revolucionarias que, junto a Elena Caffarena y Flor Heredia, lograron el voto femenino en el país.

A casi dos meses de cumplir 104 años, sigue con más fuerza que nunca para reivindicar los derechos de la mujer a través de la Agrupación de Mujeres Democráticas, creada durante la dictadura de Pinochet.

Desde su casa en Ñuñoa, Inés se rodea de recuerdos. Pasillos y piezas se reconfortan de fotos de sus padres, hijos y nietos. Y también de su marido, Enrique Kirberg, quien fue el primer rector de la Universidad Técnica del Estado (UTE) -hoy conocida como U. de Santiago (Usach)- y militante de Partido Comunista. Durante el golpe de Estado en 1973, él fue prisionero político por dos años en Isla Dawson, y luego vivió el exilio en Estados Unidos y Uruguay, antes de volver a Chile, en 1989.

Enrique falleció hace cerca de 25 años pero vive en fotografías, en pinturas con su retrato, y en libros escritos desde su mismo puño, repartidos en cada rincón de la casa de Inés que, a su vez, fue escenario de un capítulo de la franja de Gabriel Boric.

En entrevista con Forbes, Erazo nos cuenta su visión del escenario político, feminista y social.

¿Cuál fue el rol de las mujeres durante la dictadura?

I: A veces me cuesta mucho hablar de eso porque fueron tiempos muy dolorosos… Fui la organizadora de grupos que salieron espontáneamente a defender los derechos humanos, queríamos hacer correr la voz sobre lo que estaba ocurriendo. Era difícil porque no podíamos reunirnos. Recibimos un buen apoyo de algunas iglesias católicas porque no podíamos juntarnos. Íbamos con una marraqueta de pan bajo el brazo con un lazo de regalo, como si fuésemos a un cumpleaños.

¿Cuáles fueron los peligros que usted como mujer presenció en dictadura?

I: Fueron muchos. La dictadura fue un ensañamiento contra la mujer. Se ha hablado mucho de lo que algunas sufrieron. Fue tremendo…me cuesta hablar de eso. Al mismo tiempo, nos daba más fuerza para unirnos. Hubo varios grupos durante la dictadura que hicieron una gran tarea. El único que sobrevive hasta la fecha es la Agrupación de Mujeres Democráticas. Necesitábamos estar juntas, aunque fuese para contarnos las cosas en desgracia. Nos apoyamos unas a otras. Empezamos juntando dinero para las familias que quedaron indefensas. Después nos ampliamos.

El despertar de lo colectivo

A los 14 años, Inés entró a estudiar piano al Conservatorio de San Felipe, en la región de Valparaíso. Su pasión era la música, al igual que algunos miembros de su familia. Ahí fue conociendo no sólo personas con su mismo amor por los instrumentos, sino también en su pensar. “La cosa colectiva siempre ha sido muy importante para mí, y me encontré con gente que sentía igual. Es muy importante en la vida encontrarse con los de uno”.

La primera vez que se creó una sinfonía coral en el país fue de forma improvisada, con un director alemán. “Nos obligaron a formar un coro y como niña -de 16 años en ese entonces- dije ‘¿cómo nos pueden obligar a cantar en un coro, si yo vengo a estudiar piano?’”, cuenta. “Se hizo el primer concierto y yo protestaba por estar obligada a cantar, pero al estar dentro de la orquesta y sentir la música sonando, me emocioné. Por eso me apasiona la cosa colectiva. Tanto en el arte como en la vida “.

La lucha por la igualdad siempre la tuvo presente. Le impresionaba la diferencia que había entre ricos y pobres. No nació en un hogar poderoso, reconoce, pero sí tenían empleadas. “Eso me impresionó y me hizo luchar contra la desigualdad”.

Sus primeras luchas

Desde edad temprana Inés fue muy lectora. A los 10 años ya había leído el Quijote y desde muy joven que seguía la pelea de los derechos de las mujeres en Europa. “A las feministas las ridiculizaban a morir y eso era tremendo, sobretodo en Chile, donde el temor al ridículo es tan relevante”, relata.

Con 16 años formó, junto a sus iguales del conservatorio -con gran presencia de migrantes europeos que arrancaban del nazismo- su primer grupo en pos de las mujeres, que en esos años no tenían derecho a sufragar, pero sí querían participar. “Teníamos la tarea de asistir a las elecciones e individualizar a los que hacían cohecho, que era desenfrenado en ese tiempo”, expresa. Al tiempo llegó la primera guerra mundial y formó grupos por la paz con Constance Alexandre, esposa del periodista y político chileno, Tancredo Pinochet Le-Brun. “Ella era norteamericana y formamos un grupo para ayudar a las víctimas de la guerra en Europa. Fue mi primer grupo de lucha. Se llamaba Mujeres contra el Fascismo. Ahí empecé a luchar por las mujeres, por el voto y previo a eso, poder ayudar en las elecciones.

La primera vez que pudieron votar las mujeres fue sólo por ediles en 1934, y su madre no quería votar. “Con mis hermanos la convencimos de que asistiera y lo hizo. Fue la única que pudo votar en esa primera elección. Después se consiguió el voto general, y ahí sí pude votar yo”.

Uno de los hechos que la marcó en su vida era el machismo. “El machismo exagerado”, dice, “pero no sólo en los hombres, sino en mujeres. Así me convencí de que también había que luchar contra el machismo en las mujeres. Mi madre era muy buena persona, pero decidió que yo como mujer tenía que trabajar para que mis hermanos hombres tuvieran una carrera. Sufrí en carne propia el machismo de la mujer”.

¿Cómo fue luchar contra el machismo, cuando incluso venía de su propia madre? Considerando que la sociedad creaba un “ambiente propicio” para su práctica…

I: En los diferentes grupos que participé analizábamos la situación de la mujer. Decíamos que para que existiera igualdad, también tenía que haber en lo laboral, en los sueldos, entre otras cosas. Vimos que una socióloga, Linda Boloqui, fundó un grupo por los jardines infantiles, porque para que la mujer pudiera trabajar tranquila, tenía que saber qué hacer con los hijos mientras tanto.

Estuve muy contenta el cómo siguió la constitución de los jardines infantiles. Son pequeñas luchas que se van sumando.

En 1963 fui al gran Congreso Mundial de Mujeres, en Moscú, con la mapuche María Llancao. Nos hicimos muy amigas y estuvimos juntas en el Congreso. Fue una sensación tremenda donde habían delegadas de todo el mundo. La lucha de las delegadas japonesas fue muy fuerte y entre los temas que hablamos era que la lucha debía seguir. No será interminable… alguna vez terminará, pero no podemos dejarla hasta que así sea.

¿Qué visión le quedó al volver a Chile?

I: Seguir luchando. No sólo por el voto, que ya lo teníamos, sino en mantenerlo. Simone de Beauvoir lo dice en su libro, hemos conseguido, pero tenemos que seguir esta lucha por las mujeres, para que sean reconocidos sus derechos. No es que las mujeres seamos superiores. No. Lo que queremos es la igualdad.

Los comicios actuales desde sus ojos

¿Qué opina sobre los bajos niveles de votación en Chile hoy?

I: Los jóvenes hoy dicen que están dispuestos a la lucha, pero no quieren ir a votar. Les echan la culpa a los políticos, entre otras cosas, pero tenemos que decirles que el ejemplo se lo tenemos que dar a través de la educación. Eso lo logré conocer a través de mi marido. Él tenía una lucha personal de criar una universidad técnica. Dedicó su vida a eso. A convencer a los jóvenes de la importancia de estudiar.

¿Por qué cree que es importante votar?

I: Es importante por la economía de Chile, primero que todo. El voto es importante por defender nuestras propias riquezas.

¿Cómo cree usted que se comportará la ciudadanía en esta segunda vuelta presidencial?

I: Tenemos que luchar contra la desigualdad, esa misma por la que he luchado toda mi vida. Hay tanta diferencia y en las poblaciones aún existe la pobreza. Nosotras como mujeres siempre hemos trabajado contra dicha diferencia, porque la que más sufre es la mujer. Por eso hay que participar y empezar desde joven.

¿Qué opina de las feministas de hoy y cómo ve el avance de la lucha de la mujer de antes y la de ahora?

I: Me dio mucha alegría el estallido (social), como le llaman, porque pude ver que había mujeres por millones. Ahora hay que convencerlas que sigan en la lucha. Lo que estalló fue la alegría y el conocimiento de los derechos, pero hay que mantenerla. Le diría eso a todas las jóvenes de hoy.

El miedo es un arma y fue el arma de la dictadura. Vimos cómo dejaban los cadáveres en Ñuñoa, en plena Avenida Irarrázaval. No era por necesidad, sino que los usaban como arma del miedo. Ahora mismo, le diría a la gente que no nos meten más miedo. No más que el que ya tenemos con la pandemia.

“Quisiera darle un consejo de Simone de Beauvoir: la lucha no termina aquí, las mujeres tenemos que seguir

Hoy, junto a 51 participantes en la Agrupación de Mujeres Democráticas, Inés sigue trabajando de una forma tremendamente efectiva, peleando por los derechos humanos y enseñando la lucha de las mujeres en Chile.

GENTILEZA DE FORBES CHILE

TAREAS INELUDIBLES

Por Danilo Araneda – 27 de diciembre 2021 – PARA UTE NOTICIAS

Los resultados de la segunda vuelta, hace solo una semana, establecieron la posibilidad cierta de iniciar un potente cambio de ciclo en la vida política nacional, poniendo de manifiesto la voluntad de la población por terminar con la corrupción, el abuso y la delincuencia que se han apoderado de la institucionalidad del Estado y de los partidos políticos tradicionales.

La ciudadanía, enfrentada a una disyuntiva similar al plebiscito entre el NO y el SI, y temerosa de que se restableciera el “Orden” de los partidarios del pinochetismo, incrementó notoriamente su presencia en las urnas, para apoyar a un candidato joven, que logró concitar las esperanzas de millones de chilenos que anhelan una vida mejor, cualitativamente distinta a la que hoy enfrentan.

Porque una cosa quedó muy clara en el cómputo final: el triunfo alcanzado por Boric fue facilitado por la votación de los sectores más populares, de aquellos que no concurrieron a las urnas en la primera vuelta, como expresión de repudio a ese mundo político tradicional que no supo ni quiso entender las demandas que la ciudadanía puso en las calles en octubre de 2019.

Este es un hecho que el nuevo Gobierno nunca debería perder de vista. Fue el mundo de los marginados social, económica y políticamente el que salió a terminar con el “empate técnico” en que se encontraban las fuerzas políticas tradicionales, y como única senda posible para mantener abiertas las posibilidades de luchas por sus derechos.

Los días siguientes al 19 de diciembre (¡¡¡sólo 7 días!!!) han estado marcados por varios elementos, los más destacables entre ellos:

Continúa la propagación del terror entre la población, en una verdadera preparación psicológica para un supuesto desembarco del comunismo a partir de marzo del 2022;

Una desmedida campaña que busca atemperar la profundidad de los cambios que demanda la sociedad. Tras una imagen de “responsabilidad” se busca limitar la demanda social solo a “la medida de lo posible”, y se asocia el terrorismo y la violencia a los sectores que desarrollaron la revuelta social de octubre 2019, callando el papel desempeñado por el terrorismo de Estado;

Los medios de comunicación están abocados a “convencer” a la población de la necesidad de un ministro de hacienda “responsable”, que logre dar una orientación adecuada “piano-piano” a las demandas de la ciudadanía.

Se registra también un arduo trabajo en las redes sociales, con “joyitas” que incluyen amenazas en contra del Presidente electo por eventuales medidas de política exterior.

La derecha pinochetista no descansará haciendo lo imposible por el fracaso de un Gobierno que solo recién en poco de más de dos meses podrá hacerse cargo del país. En rasgos generales, la estrategia es conocida: los chilenos ya la experimentaron, previa la asunción del presidente Allende, con el asesinato del General Mártir René Schneider.

El Gobierno del presidente Boric encontrará un complejo escenario en marzo, marcado por una pandemia que no ceja, y una economía fuertemente afectada por el ejercicio monopólico del capital financiero nacional, cuya práctica genera efectos inflacionarios que afectan a la gran mayoría de la población, al tiempo que continúan asegurando enormes ganancias al gran empresariado.

En su condición de gobierno que podría marcar un profundo cambio de ciclo, las nuevas autoridades deberán dar respuesta a las necesidades más urgentes levantadas durante la revuelta de octubre de 2019, entre ellas tres derechos fundamentales: un sistema de salud más solidario y equitativo; un sistema educacional acorde con la modernidad, que permita un acceso justo y de calidad para toda la población; un régimen previsional que ponga fin a la explotación que siguen sufriendo los chilenos, incluso después de jubilar. No son las únicas medidas, pero si las más urgentes que la ciudadanía medirá para evaluar al nuevo gobierno.

Momento relevante para la proyección y credibilidad del nuevo Gobierno, será la implementación de una reforma tributaria que, en el marco de los necesarios compromisos asumidos con otros actores del mundo económico, aborde aquellos aspectos que contribuyen de manera notoria al descrédito del conjunto del sistema político nacional. Como bien se preguntaba un conocido periodista[1] hace algunas semanas: “En Chile, si usted compra un kilo de pan o arroz, debe pagar religiosamente el 19% de IVA. Si compra un pasaje aéreo a Miami o al Caribe, en cambio, está exento: paga cero. Ahora piense: ¿a quién beneficia y a quién perjudica esa diferencia? En Chile, un ciudadano común debe pagar completo el impuesto específico a los combustibles. Excepto que sea dueño de camiones, en cuyo caso, vía menor impuesto al diésel y devolución de lo gastado, puede terminar pagando la vigésima parte (sí 1/20) de lo que pagó usted. Ahora, si es dueño de una minera o una industria, la cosa es aún más simple: no paga un solo peso. ¿A quién beneficia y a quién perjudica esa diferencia?” Y terminaba rematando: En Chile, si usted gana un sueldo de $ 700 mil por su trabajo, debe pagar impuesto a la renta. En cambio, si un inversionista se embolsa millones especulando en la Bolsa, no paga un peso, gracias a una exención concordada por el gobierno de Lagos y el gran empresariado. ¿A quién beneficia y a quién perjudica esa diferencia?”

Solo en la medida que se aborden los derechos fundamentales mencionados, además de modificar el mencionado piso tributario, se justificarán la esperanza que los votantes pusieron en este nuevo gobierno. Y ello debe ocurrir no “en la medida de lo posible”, ni tampoco mediante una “gradualidad” que deje sin respuesta las justas demandas de la sociedad. Por cierto, nada se puede hacer de inmediato, ni mediante medidas efectistas. Pero, es necesario que las medidas que se adopten logran ser reconocidas y validadas por la ciudadanía.

Las nuevas autoridades enfrentarán, además otra tarea histórica: permitir el buen término del proceso constituyente, llamado a definir un cambio de ciclo económico, político y social en Chile. Ello implica mejorar las condiciones de trabajo de la Convención Constitucional, mejorando de manera sustantiva las condiciones de acceso de la ciudadanía a sus deliberaciones, no solo desde el punto de vista de la difusión de sus contenidos, sino también en lo que se refiera a la participación del conjunto de la sociedad. Solo eso podrá garantizar una Nueva Acta Fundamental reconocida por el conjunto de la sociedad.

A partir de marzo, el Gobierno enfrentará un desafío nuevo y de alta sensibilidad: incrementar la participación de la ciudadanía en las decisiones relevantes para el país. Esta es una demanda presente desde los inicios de la revuelta social y que no puede ser ignorada, al tiempo que demanda un enorme esfuerzo de las organizaciones sociales, laborales, la recuperación de los sindicatos y la reconstrucción de la participación política de cada ciudadano. Es probable que el país sea testigo de nuevas formas de organización social y de control de la ciudadanía sobre sus representantes. Esta es una tarea ineludible.


[1]              Columna de Daniel Matamala: La democracia enferma. 10 oct 2020  https://www.latercera.com/la-tercera-domingo/noticia/columna-de-daniel-matamala-la-democracia-enferma/BUHQYA5Y5NHMHMMNOGQERD6BVU/

QUE TENGAS UNA HERMOSA Y FELIZ NAVIDAD 2021

COMPAÑERAS , COMPAÑEROS , AMIGAS , AMIGOS 
La corporación solidaria UTE-USACH, te desea que esta navidad, donde se asientan entre otros, los principios de la solidaridad , de la amistad,  de la justicia Social, lo pases muy bien en compañia de tu familia , con la esperanza , que ha vencido al miedo, se abra el camino a la dignidad de nuestro querido pueblo chileno .
Un abrazo fraterno y cariñoso a nuestra comunidad «utetiana»
CORPORACIÓN SOLIDARIA UTE USACH