ROMERIA USACH 2025
Como cada año, desde hace muchos, la comunidad organizada, de la USACH. Encabezados por la AFUSACH Y LA FEUSACH, y por cierto con el apoyo siempre de la CORPORACION SOLIDARIA UTE-USACH, realizamos la tradicional romería, que recuerda a nuestros caídos ( valientes estudiantes , profesores , y funcionarios) que dieron su vida , por sus ideales por sus pasiones , por un Chile mejor.
Entregamos el saludos del rector de la USACH, don Rodrigo Vidal Rojas .
Discurso Rector Rodrigo Vidal Rojas
Ceremonia de conmemoración del 11 de septiembre “Romería”
Universidad de Santiago – 10/09/25
Reciban todas y todos un especial y fraternal saludo en este emotivo día para nuestra comunidad universitaria, especialmente las organizaciones que realizan esta actividad. Ella nos recuerda un momento oscuro de nuestra historia, pero también la resiliencia que hemos tenido como comunidad para conservar nuestra memoria y ser una casa de estudios superiores reconocida a nivel nacional e internacional, donde la Democracia y los Derechos Humanos son principios y exigencias inalterables para una sana convivencia.
Asimismo, saludo y agradezco a las y los familiares de las víctimas de nuestra universidad que hoy nos acompañan. Comparto y empatizo con su dolor, sobre todo cuando aún existen voces que niegan los trágicos hechos que interrumpieron sus vidas; las mismas voces que intentan dar vuelta la página de esta historia. Madres y padres, hermanas y hermanos, hijas e hijos, y amistades cercanas a estos 88 integrantes de nuestra comunidad, sepan que las y los abrazamos, acompañamos, que estamos a su lado en todo momento y que nunca aceptaremos que nadie de vuelta la página o pretenda negar lo ocurrido.
Han pasado 52 años desde que el 11 de septiembre de 1973 la Junta Militar derrocó al gobierno del legítimo presidente Salvador Allende, quebrando la democracia y destruyendo un proyecto de país que contemplaba la construcción de un Estado Popular, donde los sectores históricamente excluidos tuvieran un rol protagónico en el devenir de nuestra nación.
Es precisamente esa incorporación de los sectores menos favorecidos lo que nos ha caracterizado históricamente como institución de educación. Desde la Escuela de Artes y Oficios, pasando por la Universidad Técnica del Estado, hasta la Universidad de Santiago de Chile, no hemos abandonado ni abandonaremos este principio. Y no lo hacemos porque entendemos que la educación es un derecho que nos pertenece, por lo tanto, no debe haber sesgos de ningún tipo para acceder a ella. Como decía el recordado profesor Francisco Javier Gil, los talentos están repartidos en todas partes y no responden a un factor específico, sino a las oportunidades para desarrollarlos.
Parafraseo al fallecido profesor Gil, ya que fue él quien presidió la Comisión de Reconciliación Universitaria, instancia que realizó la Universidad de Santiago de Chile en 1991 para conocer a nuestras víctimas del terrorismo de Estado. Gracias a dicho informe supimos que eran 62 las víctimas de la represión estatal liderada por Augusto Pinochet. Sin embargo, en la actualización publicada con motivo de los 30 años del golpe cívico-militar, en 2013, supimos que eran al menos 88 las personas de nuestra comunidad que perdieron la vida en manos de agentes del Estado.
En el epílogo de esa edición, el fallecido académico señaló: “Cada estudiante desaparecido o asesinado es hoy mi hermano; cada funcionario o profesor es mi hermano. (…) Nadie tiene derecho a quitarle la vida a nadie; nadie tiene derecho a quitarle el proyecto de vida a nadie”.
Un ejemplo de esto es lo siguiente: en 1973 nuestro estudiante de historia de la UTE, Ricardo Rioseco Montoya, simpatizante de la juventudes comunistas, de 22 años, fue detenido en Angol por una patrulla militar, cuando fue a visitar a su papá, regidor de la zona, y quien se encontraba preso. Tras su detención, fue asesinado. En 2022, como Universidad de Santiago de Chile, nos hicimos parte en defensa de los derechos de nuestro estudiante, el 28 de agosto, la Corte de apelaciones de Temuco confirmó la condena en contra de quienes asesinaron a Ricardo. Actualmente, Seguimos apoyando en la Corte Suprema a Ricardo para que finalmente se condene a los culpables, como ocurrió también con los asesinos de Gregorio Mímica, donde también fuimos parte. Nunca dejaremos solos a los nuestros.
Y en estos tiempos, queridas compañeras y queridos compañeros, nadie puede impedirnos conmemorar, recordar y repudiar el actuar de las fuerzas dictatoriales en contra de nuestro estudiantado, del mundo académico y de las funcionarias y funcionarios de nuestra Casa de Estudios.
En una entrevista para un medio institucional, Genaro Arriagada Plaza, actual director de la Asociación de Funcionarios de la Universidad de Santiago de Chile (Afusach), recordó que en los primeros actos que se realizaban en el marco del 11 de septiembre, él y un grupo de personas se saltaban las rejas del frontis —sí, estas mismas rejas— para dejar flores, encender velas y luego escapar. Hoy por hoy, con tranquilidad y unidos, nos reunimos en este mismo frontis.
Y es que la historia no es estática: se mueve como se mueve la humanidad. Por ello, siempre estamos agregando nuevos hechos que contribuyen a una comprensión más compleja y acabada de nuestro pasado.
Hasta el año pasado, eran nueve los puntos que recorría nuestra comunidad para dar cuenta del ensañamiento que tuvo el régimen militar con miembros de la comunidad UTE-Usach, pero también para recordar a todas las personas detenidas, desaparecidas, torturadas y ejecutadas en la dictadura liderada por Augusto Pinochet.
Este 2025 se suma un espacio icónico de nuestra institución: el Foro Griego. Este es un espacio histórico que ha visto múltiples expresiones culturales, pero también es un símbolo para distintas generaciones de estudiantes que se han movilizado por una mejor educación para nuestro país.
La incorporación del Foro Griego a la Romería es también un homenaje a todas y todos esos jóvenes que creían en un Chile mejor. Un lugar que, entre la represión, el encarcelamiento, el exilio, la muerte y la desaparición de sus pares, representaba la esperanza de retomar el camino abruptamente interrumpido, entendiendo que la lucha y la convivencia se fortalecen desde la esperanza y no desde el miedo.
En ese sentido, les pido que no nos conformemos solo con la memoria del horror: también debemos rescatar la memoria comunitaria que desafió a la dictadura. En eso, el Foro Griego contribuye de manera sustantiva.
Como señalé al comienzo, algunos sectores de la sociedad chilena niegan los hechos ocurridos entre 1973 y 1990; de la misma manera, consideran que un quiebre institucional no es grave. Una parte importante de quienes estamos aquí hoy lo vivimos y sobrevivimos, por lo tanto, sabemos que un nuevo quiebre institucional no es una opción válida en ninguna circunstancia.
Para que nuestro país y nuestra universidad no vuelvan a sufrir persecuciones, arrestos, desapariciones y pérdidas humanas, necesitamos cuidar la democracia que tenemos desde el lugar en que estemos. Como estudiantes, académicos o funcionarios, debemos reforzar las conversaciones con nuestros cercanos, poniendo siempre por delante el diálogo y la solución pacífica de las diferencias. Orientemos nuestras fuerzas hacia un Chile más justo y próspero y hagámoslo en paz, dialogando hasta que duela.
No hay dudas de que el 11 de septiembre, para nuestra comunidad, es un día doloroso. Pero, al mismo tiempo, es una jornada que nos invita a reflexionar, a unirnos por quienes ya no están y a reafirmar nuestro férreo compromiso con la verdad, la justicia, la memoria y la democracia. La cicatriz que dejó el terrorismo de Estado nos acompañará siempre, pero no debemos permitir que esta marca nos intimide en nuestra lucha por los derechos humanos y la dignidad de todas las personas. Como universidad democrática, pluralista, laica, estatal y con formación crítica, tenemos un bien mayor que cuidar, y se llama Chile.
Hoy, las nuevas generaciones de estudiantes quedan sorprendidas y conmovidas al conocer el rol que jugó la UTE y la Usach en una etapa tan oscura de nuestra historia. Hoy, 11 de septiembre de 2025, podemos confirmar que seguimos construyendo nuestra historia: la de ustedes, la de sus familias y la de nuestro país. Hoy, les pido que nunca abandonen esta lucha por la justicia, la verdad y la reparación. De igual manera, que nunca dejen de construir nuestra historia ni de conservar nuestra memoria.
Muchas gracias.
