MARCOS ENRIQUE BARRANTES ALCAYAGA

MARCOS ENRIQUE BARRANTES ALCAYAGA 

Estudiante universitario de la Universidad Técnica del Estado, sede de la Serena y trabajador de MANESA (Manufactura de neumáticos de Chile S.A). Tenía 26 años, estaba casado con Carmen Celedón con quien tenía un hijo de apenas 3 meses. Ocupaba el cargo de supervisor en la planta manufacturera y era dirigente estudiantil de la Universidad Técnica del Estado (UTE). Dentro del Partido Socialista era el encargado regional de las Brigadas Elmo Catalán. Fue detenido en su lugar de trabajo, en el barrio industrial de Alto Peñuelas, sector de Tierras Blancas de la Comuna de Coquimbo, el día 16 de septiembre por efectivos militares y conducido al regimiento Arica de La Serena, desde donde fue trasladado a la cárcel local.

Se le acusó de haber participado en la adquisición y distribución de armas de fuego y en actividades de instrucción y organización de grupos paramilitares, con la finalidad de atentar contra carabineros y las FFAA. Al momento de su ejecución el 16 de octubre de 1973, no había sido sometido a proceso.

Una vez que sus restos fueron recuperados el año 1998, su familia optó por sepultarlo de inmediato siendo trasladado a Ovalle donde sus compañeros de partido y familiares le rindieron homenajes antes de sepultarlo en el Parque del Recuerdo del Cementerio Municipal.

CARAVANA DE LA MUERTE

Las tres horas que duró el “procedimiento” de la Caravana de la Muerte en su paso por la Serena, acabó con la vida de 15 personas, y cambió para siempre la de centenares, es decir, la de sus familiares directos. Pero también la de un joven teniente entonces de 25 años, que supo y atestiguó todo lo sucedido, a pesar de lo cual, más de cuarenta años después, sigue

El procesamiento del excomandante en Jefe del Ejército, Juan Emilio Cheyre, y otros 8 uniformados, responde a su actuar frente al paso de la Caravana de la Muerte, la comitiva encabezada por el fallecido general Sergio Arellano Stark.

“Yo los vi como estaban amarrados, cómo los sacaron de la fosa. Los sacaron envueltos en alambre de púa y algunos sin cabeza, sin brazos”.

Así recuerda Marina Vergara, exsecretaria de la Comisión de Derechos Humanos, el momento en que le tocó reconocer a las 15 víctimas del paso de la Caravana por La Serena, según contó a BBCL tras la reconstitución de escena realizada en abril de este año.

Fue ella quien debió acudir a una fosa común del cementerio local, donde fueron inhumadas las víctimas tras ser torturadas y fusiladas.

Era el 16 de octubre de 1973. A las 13:00 horas comenzaron los movimientos en el Regimiento Arica de La Serena, hoy llamado Regimiento Coquimbo. Dos jeeps militares llegaban a las afueras del regimiento.

Un contingente del Ejército había concurrido a la Cárcel Pública de La Serena a retirar “sin derecho ni decreto alguno” a 14 prisioneros.

El general Arellano Stark había marcado sus nombres con un lápiz rojo esa mañana, cuando tras bajarse de un helicóptero Puma proveniente de Santiago, se presentó como delegado de Augusto Pinochet y la Junta Militar de Gobierno.

El número 15, el técnico forestal Óscar Aedo Herrera, fue sacado de los calabozos del Regimiento, según consigna el auto de procesamiento del ministro Mario Carroza.

Muchos de ellos, ese día pensaron que serían absueltos, según relata la periodista Patricia Verdugo en el libro Los Zarpazos del Puma. Sin embargo, fueron conducidos “hasta el polígono de tiro de ese recinto militar, el cual ya había sido ordenado cercar por personal del mismo regimiento”, relata el documento de Carroza.

“Una vez en el polígono los detenidos fueron ajusticiados sin juicio previo alguno, mediante disparos efectuados por personal del Ejército”. Eran cerca de las 4 de la tarde.

Sin autopsia, sin reconocimiento por parte de sus familiares y de manera completamente oculta, fue inscrita la defunción de las víctimas y sus cuerpos fueron sepultados en la mencionada fosa común del Cementerio de La Serena.

“Esto fue una masacre, no tuvieron siquiera el ‘privilegio’ de ser fusilados”, afirmó la tarde de este jueves la abogada Carmen Hertz, tras conocer el procesamiento de los exmilitares.

Horas más tarde, el entonces teniente Cheyre, con 25 años, llegó a las dependencias del Diario El Día con un bando que informaba la ejecución de quince extremistas “en cumplimiento de lo resuelto por los Tribunales Militares en Tiempos de Guerra”. El ministro Carroza afirma en el auto de procesamiento que Cheyre estaba en conocimiento de que no hubo un proceso contra las víctimas y que “se les había ajusticiado sin juicio previo, por la sola circunstancia de su ideología”.

El hijo ilustre de La Serena, Jorge Peña Hen -creador de la primera orquesta juvenil de Latinoamérica-, el profesor Mario Ramírez, el gobernador de Vicuña Carlos Alcayaga y Manuel Marcarián -padre del actual alcalde de Los Vilos- iban en el listado de detenidos, causando conmoción en La Serena.

“Sin perjuicio de los actos que circundaron cada caso, lo principal del procesamiento es el conocimiento que los exmilitares tenían de lo ocurrido durante esas tres horas que estuvo la comitiva en La Serena”, explicó esta jornada el ministro Carroza.

Juan Emilio Cheyre y otros 8 militares repartidos en distintas regiones del país, deben enfrentar desde la tarde de este jueves, la prisión preventiva en el Batallón de la Policía Militar de Peñalolén.